
Gatos verde, con perfume a mate.

unos cupcakes que hice para las chicas del diario. No son
tan lindos como los de ella, pero me divertí mucho mezclando colores y mostacillas.





En la costa. Cinco ovillos: rosa, celeste, marrón claro, marrón oscuro y manteca. Cuadrados. Grandísimos, grandes, medianos y chiquitos. Mientras el sol acariciaba y nadie se daba cuenta de que el frío acechaba muy cerca.



Estaban todos. Y fue entonces que me avisaron: hacen falta cinco más. Ufa!
